La estimulación temprana del niño contribuye a que este logre un mejor y mayor desarrollo , especialmente en cuatro áreas básicas como son los movimientos gruesos, movimientos finos, el lenguaje y su capacidad de interactuar con el entorno y con las demás personas. Hay que tener en cuenta que cada niño tiene su propio ritmo de aprendizaje y desarrollo y que cualquier evento que te preocupe debe ser comentado siempre con el pediatra. Para saber más consulta: Ejercicios para estimulación
En los primeros años de la infancia el cerebro del niño tiene una gran capacidad para crear nuevas conexiones neuronales con base en los nuevos aprendizajes y las experiencias vividas. Intervenir de manera temprana en la educación de un bebé implica “entrenar” y estimular el cerebro en el momento crítico en que el niño empieza a pronunciar sus primeras palabras, a desplazarse y a explorar el mundo por sí mismo. Pero, además, la educación temprana también favorece que el pequeño pueda tener el mayor provecho del proceso de aprendizaje y que adquiera nuevas estrategias eficaces en la manera de interactuar con su entorno, es decir, que el niño aprenda a aprender. Los programas de estimulación temprana ayudan a que los niños tenga un mejor desarrollo psicomotor y tengan mayor autonomía personal, también contribuye al desarrollo del lenguaje y la comunicación, además de fortalecer las habilidades para relacionarse con el entorno físico y social. Importancia...